viernes, 8 de junio de 2012

Herramientas


Decías que las herramientas son palabras, herrumbrosas, quejosas a veces, mudas y quién sabe más.
Que, muchas veces, suele suceder que alguien se las robe, como la última caja de herramientas, que estaba vaya a saber dónde....
Por lo menos a alguien le servirán....¿Qué techos, cables pelados, ventanas o cerraduras lograrán sanar?
Quiero imaginarme que todo sanará....¿Qué palabra, a tiempo y bien dicha no lo hace?
También las palabras son dichas.....

miércoles, 6 de junio de 2012

Pienso que....


Quien se afana por comprenderlo todo,  ¿acaba compendiado en los márgenes de la mismísma historia, que se niega a ser abarcada?
Tal vez sea la pregunta del millón, no del ser millonario....Pero el espíritu de quien busca, busca, busca...y todo lo quiere conocer o, por lo menos, intuir.....Ese espíritu se siente inacabado, pero no...¡cansado! Igual, una sombra de hastío, el peso de la yema de un dedo que empuja el tejido cerebral, un extraño vacío que te deja anclado a una extraña sensación de “falta”. Falta no como sensación de error, sino de que “algo te falta”, justamente, de que algo no está en su lugar....Todo se recompone, dicen, en alguna parte, de la misma forma que el agua, una vez que una piedra perfora la superficie de un lago o un charco en estado de quietud, vuelve a la calma tensa, luego de que los círculos concéntricos se diluyen tras el “flop” de la piedra. Todo se recompone, ¿pero dónde? Esa es la cuestión.....El recurso de la “inacabaditud” no me complace, por más que, en alguna lejana región, según me han comentado, es el estado de la calma perfecta (la “inacabada inacabaditud”).....Hasta que una piedra, caída de quién sabe donde, golpea en el medio de un charco de barro, salpicando por doquier...¿Quién me afanó la calma?
¿El jabón “Bulldog” de glicerina? ¿O Juancito el caminante? Que alguien me lo diga....si quiere!!!

Hebras.



El camino que lleva al borde de tu falda, por los hilos más delgados y el algodón más crudo, bordea y bordea, en zigzag que no cesa, bordea bordea, sin pesar y sin pensamiento, por altas laderas y senderos en bajada, pendientes rocosas y salientes maderosas....Solo el mar, solo el mar, a lo lejos, en su calma verdosa, se une sin pensar, al lino sin curtir, de las hebras que cuelgan, desde la falda y sus bolsillos, con sus panaderos, que se niegan a volar....

viernes, 18 de noviembre de 2011

Las palabras dibujadas

Sin más que hacer u esperar


El calor siente las paredes

Que transpiran

En un día sin tarde ni mañana

Ni ayer

Quien espera.....

¿Desespera?

Y porqué no esperar

Sin esperanza alguna

Solo palabras

Que se despiden dibujadas

Desde todas las bocas

En un instante de no tiempo

Que se afana en desesperada

Esperanza



viernes, 23 de septiembre de 2011

Horas

La magia de las horas que no siempre transcurren una tras otras, sino saltando una tras otra, como las ovejas en el sueño, brincando muritos de piedra tras piedra, en equilibrio, intersticio tras intersticio, delimitando solo el aire y el vacío....la magia de los viejos magos y brujas, gatos y arañas, urracas y estrellas apenas cubiertas por las nubes inestables y amarillentas.....las horas que sin ser magas ni mágicas, contando el tiempo hacia ningún lado ni sentido de reloj alguno, simplemente pasean, desorientándose por espacios sin alambrar ni delimitar, haciendo caso omiso de las nubes, los gatos, las estrellas y las piedras.....

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Ausente

En los ratos ausentes


A veces la tarde se atrasa

Como premeditadamente

Los achaques y las contracturas

Se mezclan con el sabor dulzón

De un rayito tibio de luz

Mientras los cristales y el polvo

Lentamente juegan

Al gato y el ratón

Triste y no del todo ausente

Como en la hora más clara

El pensamiento regresa

Reclamando simplemente

El ser pensado.......

viernes, 12 de agosto de 2011

Deshielo

Mientras la humedad fragua


En agua y cristales

El grillo y la cigarra

Afinan el violín y la guitarra

En el antro musgoso y seco

Bajo las raices de la alameda

¿Acaso, como premoniciones,

las notas y los acordes

calientan, lentamente,

la dulce savia de los yermos

árboles?

Pronto, prontito, los retoños

Madrugarán antes que nadie

En las pícaras brisas

Del primer calor.....